El eterno problema del tamaño del pene... que desde mi punto de vista es un problema ficticio porque la gran mayoría de los hombres tiene un pene de proporciones medianas que satisface a cualquier mujer y sobre todo, puede estimular mejor el Punto G, y parece ser que esta idea también la comparten otro 85% más de las mujeres del mundo pero aún así los hombres experimentan el "Síndrome del pene pequeño". Quizás porque el pene, sobre todo cuando está en erección es símbolo de masculinidad, potencia… ¿Cómo se manifiesta?
Esencialmente a través de la ansiedad que provoca pensar que el pene es demasiado pequeño, aunque realmente no lo sea. Este hombre padecería un tipo particular de dismorfobia, trastorno caracterizado porque las personas tienen ideas fijas, recurrentes y obsesivas sobre la inadecuación de una parte de su cuerpo. Se alternan periodos de sobrevigilancia y etapas en las cuales se evita mirar el miembro. Además, se muestra un miedo superlativo a que su pareja rompa con ellos porque el tamaño del pene no las satisface y en casos extremos ni siquiera intenta buscar pareja.
Debe aclararse que para que un pene sea considerado pequeño (micropene), el mismo debe tener menos de 7 centímetros en erección. Por otra parte, el pene promedio en erección mediría de 14 a 16 centímetros de largo por 12 centímetros de circunferencia. Según las estadísticas el 66% de los hombres tiene un pene de proporciones normales y un 22% presenta dimensiones mayores. Es decir, aunque solo el 12% tendría verdaderos motivos de preocupación, parece ser que estas inquietudes son más comunes de lo que cualquiera de nosotros podría imaginar ya que un 45% de los hombres desearía aumentar su tamaño; razón por la cual la web e incluso algunas canales de televisión están plagados de anuncios de alargadores de pene aunque no se sabe a ciencia cierta si surten efecto. Además, cuando estas personas logran aumentar realmente su tamaño, solo el 27% está conforme con su nueva talla mientras que el resto se muestra aún insatisfecho, lo cual certifica que el problema no está en el tamaño sino en la mente.
Curiosamente el 62.7% refiere que esta preocupación comenzó en su infancia mientras que el 37.3% tiene su inicio en la adolescencia a partir de las primeras imágenes porno que observaron. ¡Sin duda alguna resulta un golpe difícil compararse con las dimensiones de un actor porno!
Fuente:
Kevan R. Wylie, K. R. & Eardley, I. (2007) Penile size and the ‘small penis syndrome’. BJU International, 99(6): 1449–1455.
Kevan R. Wylie, K. R. & Eardley, I. (2007) Penile size and the ‘small penis syndrome’. BJU International, 99(6): 1449–1455.
Comentarios