Nemutan es el nuevo amor de algunos japoneses. No me refiero al nombre de una mujer sino al de una almohada que muestra el personaje de un video juego llamado Da Capo. En este juego, más parecido a una novela romántica interactiva, Nemu es la hermana más pequeña de otro personaje llamado “gran hermano” o Nisan.Nemu es una adolescente que usa bikinis azules y algunos hombres están tan enamorados de ella que se la llevan incluso a cenar a los restaurantes y la toman por su novia pues reconocen que “siento sentimientos verdaderos por ella”. Se pueden comprar por Internet o en las convenciones de fans del juego. La almohada o novia ficticia puede llegar a costar hasta 70 dólares.
Nisan es parte de una subcultura de hombres y mujeres en Japón que se insertan en relaciones sentimentales con personajes imaginarios a los cuales se les denomina: amantes en 2D. Por supuesto, es el resultado de la animación creciente del medio que se puede observar en los dibujos manga.
Estos “personajes almohadas”, realmente me resulta un tanto difícil definirlos, van al trabajo, tienen amigos y ¿¡pagan la renta!? Algunas personas tienen toda una colección de fundas que les permite variar la imagen de las amantes.
Según los psicólogos el problema se encuentra en las dificultades que encuentran los hombres japoneses para entablar y mantener una vida romántica. Según una encuesta estatal un cuarto de los hombres y mujeres solteros entre los 30 y los 34 años son vírgenes mientras que el 50% de los japoneses declara que ellos no están saliendo con nadie.
El nuevo gurú del amor en 2D Toru Honda, un hombre de 40 años, ha escrito varios libros sobre el estilo de vida 2D abogando por el retorno del amor romántico y platónico a partir de las experiencias con las almohadas, aseverando que esta experiencia puede ser mucho más pasional que en 3D. Por supuesto, de más está decir que también esto resulta un negocio publicitario e incluso millonario. 

Algunas historias con las almohadas muestran una monogamia y fidelidad total mientras que otras personas como Toru Taima, tiene más de 150 fundas en su casa, ¿quizás los rezagos de una fantasía fallida con un harem?
Algunas personas esperan con ansias el desarrollo de las almohadas a una versión en 3D que sería una chica robot que caminase, hablase y parpadease invitadoramente.
¿Mundo curioso? Sin duda alguna, lo mejor es no perder la capacidad para asombrarnos.
Noticia tomada de: New York Times
Noticia tomada de: New York Times
Comentarios