Esta es una de las cuestiones a la que muchas mujeres y hombres han tenido que enfrentarse en algún que otro momento a lo largo de sus vidas: quieren, aman, se entregan espiritualmente pero no sienten el ardor de la pasión, no experimentan un gran deseo sexual por su pareja.Acerquémonos a los posibles porqués.
Hablemos sin reservas, existen personas por las cuales experimentamos una atracción sexual especial. Son personas cuyo simple roce nos provoca un nivel de excitación superlativo, es lo que podríamos denominar como la química sexual. Pero... ¿cuánto puede durar este flechazo? Dos meses, tres, seis... quizás un año pero si ambas personas no son capaces de introducir variaciones en sus técnicas amatorias, la química explosiva también puede terminar tan rápido como inició. Cuando no se encuentran puntos de convergencia, intereses y necesidades comunes más allá de la atracción sexual, tarde o temprano la relación comienza a desgastarse por eso cuando hacemos referencia a una relación estable, los elementos esenciales son: la comprensión mutua, los intereses comunes, la confianza y el respeto.
También es cierto que con algunas personas podemos no experimentar ese flechazo erótico pero eso no quiere decir que no podamos encender la mecha con nuestra propia mano. La relación sexual, como ya he dejado entrever en otros artículos comprende un poco de arte, otro tanto de intuición y mucho de práctica. De esta manera, si existe verdadera comprensión, confianza y ambas personas son suficientemente flexibles; hallar un punto medio que les proporcione buenas dosis de placer a cada uno, no es una meta difícil de alcanzar.
En muchas ocasiones aseveramos que somos incompatibles sexualmente porque a partir de unos pocos encuentros sexuales no experimentamos el mismo placer que con parejas anteriores. La compatibilidad y el goce sexual es un proceso que en algunas parejas requiere más tiempo que en otras pero en todas siempre demanda de poner en común los gustos y las preferencias sexuales por lo cual dos condiciones son imprescindibles: 1. la confianza para expresar nuestros deseos y, 2. la predisposición de la pareja para buscar una sexualidad más plena entre ambos.
Las personas que aseveran que aman pero no son compatibles sexualmente, probablemente no aman en el sentido más extenso y complejo del término. Así, tampoco existe una base muy sólida donde trabajar para mejorar los problemas sexuales. Recordemos que en cuestiones de sexualidad, como en otras muchas áreas de la vida, un poco de paciencia y de compromiso son alicientes que nunca están de más.
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