Todos sabemos que la mayoría de los hombres prefiere un acercamiento directo de las mujeres pero... ¿por qué? ¿quizás porque no tienen las herramientas necesarias para interpretar las señales femeninas?En el pasado los hombres eran quienes llevaban la delantera en lo que a iniciar una relación se refiere pero actualmente hay muchas mujeres que toman el mando e inician ellas el primer movimiento. Entonces no es extraño que algunos psicólogos se hayan interesado en investigar el fenómeno y hayan concluido que los hombres prefieren que ese primer movimiento femenino sea directo.
Cuarenta mujeres de edades comprendidas entre los 19 y los 22 años formaron parte de la investigación. Ellas debían listar las frases más usuales con las cuales solían acercarse a los hombres que le resultan interesantes, en búsqueda de una cita. Los investigadores organizaron las frases en diez categorías.
Posteriormente otros cuarenta voluntarios puntuaron estas frases en orden de claridad y explicitación de los motivos. He aquí las diez categorías con algunos ejemplos:
1. Pedir directamente una cita: "¿Quisieras salir a cenar?"
2. Preguntar sobre su soltería: "¿Tienes novia?"
3. Dejar el número de teléfono o pedirles que las llamen: "Puedes llamarme"
4. Hacer un cumplido: "Me gusta tu pelo"
5. Preguntar sobre posibles intereses comunes: "Has visto el filme..."
6. Proponer una cita indirectamente: "¿Qué harás este fin de semana?"
7. Decir algo gracioso, sobre todo frases de doble sentido relacionadas con el sexo: "¿Quieres hacerlo?"
8. Sugerir familiaridad: "¿Nos hemos conocido antes?"
9. Preguntas sobre intereses personales: "¿Cómo estuvo tu fin de semana?"
10. Saludos directos: "Hola, ¿cómo te llamas?"
Posteriormente a los hombres se les preguntó sobre cuáles de estas estrategias serían las más efectivas para conseguir una cita. Todos afirmaron que mientras más directas fuesen las frases más oportunidades existirían.
Aunque pueda parecer extraño, las mujeres participantes en el estudio también confesaron que estas técnicas eran las más efectivas ya que tienen gran impacto en los hombres. No obstante, las técnicas que no utilizarían fueron: brindar el número de teléfono o hacer bromas relacionadas con la sexualidad. Curiosamente, un estudio anterior demostró que las mujeres no se dejaban impresionar mucho cuando los hombres intentaban ser chistosos.
Entonces… ¿es que a los hombres les resulta particularmente difícil comprender las señales indirectas?
Investigadores alemanes nos brindan una explicación alternativa a partir del análisis de grabaciones de parejas en sus primeras citas. El análisis se centró en los diez primeros minutos de la interacción. Posteriormente a las mujeres les preguntaron cuán interesante les resultaban sus parejas. Se obtuvieron dos resultados esenciales:
- En el primer minuto la mayoría de las mujeres se comportaron de manera casi idéntica a los hombres: enviaron muchas señales extraverbales positivas.
- Entre el cuarto y el décimo minuto las diferencias comenzaron a aparecer ya que las féminas comenzaron a enviar más mensajes positivos en la espera de lograr una cita.
La causa de esta variación en el comportamiento femenino es muy sencilla: en el primer minuto la mujer envía lo que considera son las señales extraverbales suficientes como para que el hombre dé el primer paso pero los hombres aún no se sienten seguros, las señales le resultan insuficientes por lo que a menudo su estrategia es esperar.
Por supuesto, no es bueno generalizar pero al final del breve encuentro, la mayoría de los hombres que participaron no sabían decir con certeza si le resultaban atractivos a su pareja, las señales eran demasiado ambiguas.
En resumen, jocosamente hablando y sin herir susceptibilidades, los hombres necesitan subtítulos para ligar.
Fuentes:
Wade, T. J.; Butrie, L. K. & Hoffman, K. M. (2009) Women’s direct opening lines are perceived as most effective. Personality and Individual Differences. 47(2): 145-149.
Grammer, K. et. Al. (2000) Non-verbal behavior as courtship signals: the role of control and choice in selecting partners. Evolution and Human Behavior; 21(6): 371-390.
Comentarios
Bienvenido al sitio.
Lo que comentas es muy acertado, tal y como decía en el artículo muchos hombres prefieren andar con pies de plomo, lanzarse cuando están suficientemente seguros y entonces pierden la oportunidad.
En muchas ocasiones en los inicios de relación existe un momento óptimo donde lanzarse, después que pasa esa coyuntura temporal, muchas veces pasamos a formar parte del círculo de amigos del cual es bastante difícil salir. Es como si el atractivo físico (esencial en los primeros tiempo) disminuyese de manera ostensible.
Aunque existe mucha diversidad en cuanto a formas de acercarse de las mujeres, lo cierto es que muchas de nosotras nos sostenemos básicamente en el envio de mensajes corporales.
Al respecto hay investigaciones muy interesantes donde se asevera que si una mujer y un hombre están conversando uno frente al otro, de pie, y la mujer tiende a abrir sus piernas más de lo normal, es una clara incitación inconsciente de la fémina a que el hombre siga adelante.
En fin, todo un mundo a descubrir.
Espero poder seguir contando con tu opinión masculina en el blog.
Mis saludos,