Debo iniciar el artículo reconociendo que la ropa interior masculina atractiva (según mis cánones) me provoca cierto embrujo momentáneo. Probablemente este encantamiento por la ropa interior atractiva lo comparta con millones de mujeres y hombres de todo el planeta. Es bastante normal o común disfrutar e imaginar a la persona objeto de nuestro deseo vistiendo esos boxer o slip tan seductores pero llega un punto en que la admiración por estos objetos se convierte en enfermedad: hago referencia al fetichismo.
La palabra fetiche proviene del latín, facticius, que significa “artificial” y del portugués feitiço, que indica la “magia” o la “manía”. El término fue introducido en Europa en el 1757 por el francés de Brosses.
La característica esencial del fetichismo consiste en la excitación a través del uso de objetos no animados o fetiches. Entre los fetiches más comunes, como podrán imaginar, se encuentran la ropa interior, las medias, los zapatos, las botas o cualquier otra prenda de vestir.
La persona que padece de fetichismo se masturba frecuentemente mientras sostiene, acaricia o huele el objeto fetiche o incluso le puede pedir a su pareja sexual que se lo ponga durante las relaciones. La línea divisoria entre la atracción por las prendas u otro objeto y su conversión en fetiche es muy fina; la diferencia esencial radica en que el fetiche se convierte en el objeto fuente por excelencia de estimulación y satisfacción sexual y ante su ausencia el varón suele presentar trastornos en la erección y la mujer ausencia de deseo.
Generalmente este trastorno inicia en la adolescencia aunque suele ser muy común que el fetiche haya tenido un significado particular en la infancia de la persona. Suele ser más común en hombres que en mujeres y una vez establecido el diagnóstico suele ser crónico y difícil de tratar.
Existen los más variados fetiches, a continuación retomo algunos de los que me han parecido más asombrosos:
- Excitación por el color negro.
- Excitación por los tacones de aguja.
- Excitación por la ropa de cuero.
- Excitación por la ropa formal.
- Excitación por los guantes o delantales y capas.
- Excitación por usar chalecos de diversas texturas.
- Excitación por la ropa de lana.
- Excitación por los objetos relacionados con la menstruación.
- Excitación por la música.
- Excitación por los globos de caucho.
- Excitación por todos los objetos relacionados con los dibujos Manga.
Pero antes de terminar el artículo me gustaría dejarles con una foto que contiene las 4 400 piezas de ropa interior femenina que robó un obrero de la construcción de Hiroshima aprovechando las habilidades para escalar que desarrolló en su trabajo. Sin comentarios :-)
Fuente:
DSM-IV. Manual diagnóstico de los trastornos mentales.

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