En artículos anteriores he hecho referencia al Punto G y su localización pero para ser que esta particular zona femenina continúa siendo objeto de debate.Para ser científicamente correcta y mostrar todas las informaciones, ahora les traigo a colación un estudio desarrollado en el King’s College de Londres donde a partir de una encuesta realizada a 1 800 mujeres británicas de edades comprendidas entre los 23 y los 83 años, han concluido que el Punto G está en la mente de las mujeres y no en su fisiología. En fin, que es todo un mito popularizado por los terapeutas sexuales.
Los científicos muestran que el 56% de las mujeres del estudio que afirmaron tener un Punto G eran jóvenes y sexualmente activas, por lo cual, sus testimonios podrían ser muy subjetivos ya que sus hermanas gemelas que no eran sexualmente tan activas reportaron no tener este punto erógeno. Los autores del estudio afirman que como su muestra estaba compuesta por gemelas, éstas deberían poseer los mismos genes y por ende la misma estructura anatómica. De esta forma, si el Punto G solo se muestra en aquellas féminas más activas sexualmente, esto podría ser un indicio de que su existencia es irreal.
Sin embargo, en la misma revista: Medicina Sexual, se ha publicado otro artículo que desmiente esta idea. Un médico de la Universidad de Aquila en Italia a partir de ultrasonidos vaginales afirma que puede detectar qué mujeres tienen un Punto G y cuales no.
Aunque el estudio desarrollado en Londres es el más grande en cuanto al tamaño muestral, ha suscitado los más diversos reclamos y dudas en los círculos de sexólogos y entre aquellas féminas que abogan porque su Punto G es tan real como su clítoris. Particularmente considero que mente y cuerpo son inseparables, por lo cual, la práctica y el deseo de hallar más placer en las relaciones sexuales puede efectivamente, provocar no solo una mayor excitación sino hacer que nuestro cuerpo sea más receptivo ante la estimulación erógena.
Fuentes:
Andrea Virginia Burri, Lynn Cherkas, Timothy D. Spector (2010) Genetic and Environmental Influences on self-reported G-Spots in Women: A Twin Study. Journal of Sexual Medicine.
Giovanni Luca Gravina et. Al. (2008) Measurement of the Thickness of the Urethrovaginal Space in Women with or without Vaginal Orgasm. Journal of Sexual Medicine; 5(3): 610-618.
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