Si entramos a cualquier foro de sexualidad invariablemente nos encontraremos con algún adolescente que presenta las mismas inquietudes ancestrales de miles de jóvenes más. Se corrobora que la educación sexual que se imparte en las aulas no resulta suficiente y los menos experimentados siempre desean saber más. Por esto no es casual que en California, Washington, Chicago, Toronto y San Francisco se halla instaurado un sistema de ayuda adicional para adolescentes y jóvenes con edades entre los 14 y 19 años. El sistema es muy sencillo: los jóvenes marcan un número y seleccionan desde un menú para escuchar las respuestas automatizadas a sus preguntas, las más comunes son: ¿qué hago si se rompe el condón? o ¿cómo puedo saber si estoy embarazada? Recientemente en California el sistema también envía la información en forma de mensajes de texto.
La idea se basa en que la tecnología elimina los sentimientos de vergüenza y a la vez les permite a los jóvenes acceder a una información esencial para su salud sexual.
Por supuesto, más allá de la “excelente idea” existen muchos detractores, sobre todo entre los padres, que creen que con este método se promueve a los jóvenes a mantener relaciones sexuales en edades cada vez más tempranas.
Particularmente considero que es una idea innovadora y muy adecuada que le permite a los jóvenes obtener una información personalizada muy superior a aquella que pueden hallar en los foros donde no existen profesionales que actúen como moderadores.
Fuente:
Hoffman, J. (2009, Mayo) When the Cellphone Teaches Sex Education. The New York Times.
Comentarios
Te sigo.
Gracias por tus palabras de aliento.
Un saludo desde España, Jennifer