Cada año se filman aproximadamente 11 mil películas pornográficas sólo en los Estados Unidos (el doble de rodajes que se realizan en Hollywood, especificación para los amantes de las estadísticas); y si bien no se conocen las cifras exactas, se calcula que este sector emplea al menos un millón de personas nivel mundial. Los sitios web no se quedan rezagados: a nivel mundial, los ingresos por páginas web pornográficas se estiman en mil millones de dólares. No obstante, algo está cambiando en el mundillo pornográfico.
Aquellos que se han acercado al mundo de la pornografía, de una forma u otra, probablemente se habrán percatado de una nueva tendencia: el sexo amateur ha crecido enormemente. Existen sitios web que presentan videos de amantes amateurs e incluso hay algunos productores de filmes pornos que han comenzado a buscar para los papeles protagónicos a esos desconocidos cotidianos.
Ahondemos un poco más en el fenómeno:
La palabra amateur, que significa aficionado; en términos de la industria pornográfica hace referencia a los videos caseros de escenas de sexo entre personas comunes. Posteriormente estos videos se suben a la red, se graban y comercializan o incluso participan en concursos donde ganan sumas nada desdeñables.
¿Qué hacen los productores ante esta nueva tendencia? Evidentemente, sacarle partido, como se trata de personas que no son profesionales y los gastos en la escenografía son nulos; los costos del filme se abaratan aunque las ganancias que van a sus bolsillos continúan siendo más o menos las mismas.
Por supuesto, este tipo de videos puede no agradarle a todas las personas porque no se observan los penes de dimensiones enormes ni aparecen los cuerpos esculturales; sumado al hecho de que la filmación, en tanto producto casero, deja mucho a la imaginación y muestra poco a la vista.
Es de destacar que muchas de las motivaciones de las personas que aparecen en estos videos normalmente no son económicas sino que su edición se debe al deseo de satisfacer su tendencia exhibicionista o a la necesidad de romper con la rutina sexual.
Como dato adicional, para aquellos que puedan no creerse esta tendencia, los dueños de foros de contenido pornográfico aseveran que el 30% de las personas que entra en sus páginas va en la búsqueda de sexo amateur.
Comentarios
La pornografía norteamericana es más explícita, a veces un poco chocante y muy cruda lo que no es de mi gusto.
Ahora el fenómeno amateur en las filmaciones no es solo en los materiales XXX sino es general y hay trabajos extremadamente buenos que vemos en YouTube, Google, Veoh y otros.
El elemento de triunfo fundamental en el cine amateur es la espontaneidad y la frescura. Son ideas nuevas, conceptos nuevos distintos a los que estamos acostumbrados y de eso no escapan los filmes porno amateur.
Para mi la mayoría son muy buenos y el hecho de no estar protagonizados por actores profesionales con sus gestos y posiciones estereotipadas los hacen aún mejor.
Por ejemplo, yo no entiendo por qué una actriz profesional y sobre todo en un filme norteamericano tiene que poner cara de puta.
Coincido plenamente contigo. El porno amateur se está abriendo paso porque, como ya he dicho en el artículo, es un producto más natural, con menos artificios y las personas que lo ven se sienten más representadas en el mismo.
A muchas féminas, al igual que a ti, les resultan chocantes los videos artificiales porque las mujeres se observan cual si fuesen objetos sexuales, el placer es bastante fingido y las escenas a veces impracticables.
En fin, que la industria del porno debe sufrir una transformación a corto plazo para adecuarse a los nuevos mercados: mujeres más exigentes que disfrutan más de la pornografía pero exigiendo cierta estética visual.
Un saludo, Jennifer