
Hace bastantes años solo se sabía de la existencia y la dirección de las casas de citas o prostíbulos a través de las referencias orales, se pasaba la palabra de boca en boca; poco a poco las cosas fueron cambiando y aparecieron los discretos anuncios sobre algunos periódicos acerca de los "baños turcos", los "salones de masaje" o las líneas de sexo. Hoy la realidad es bien diversa, abrimos un diario o encendemos la televisión y los anuncios llueven, sin moderación alguna, la más pura relación entre oferta/demanda.
Pero como el mercado se amplía y diversifica cada día, un fenómeno relativamente nuevo se abre paso en este mundo: las escorts; incluso existen algunos filmes que ya han inmortalizado esta práctica. Las escorts son mujeres que ofrecen su "compañía" con un coste determinado por horas de trabajo.
El cliente habitual de estos servicios, que como podrán imaginar también incluye sus horas de sexo, son esencialmente los empresarios de clase media alta y los políticos que deben viajar por asuntos laborales. Así, en las reuniones a las que deben asistir llevan consigo a la escort, conocen los lugares más bellos de la nueva ciudad y posteriormente... "lo que surja".
Por supuesto, para este trabajo las escorts deben tener no solo una buena presencia física sino también un excelente nivel cultural ya que el hombre que busca este servicio no está interesado solamente en el sexo sino en la compañía y la conversación amena. Incluso en algunas ocasiones, se desechan los cuerpos esculturales por una fémina con mayor nivel cultural y que posea más temas de conversación.
Actualmente existen varios sitios web que facilitan el servicio de scort donde el hombre puede ver a las candidatas, sus datos, temas de conversación y elegir a su gusto con quien pasar los próximos días. Por supuesto, como generalmente estos hombres están casados, no viajan con la escort sino que la agencia se las envía directamente al hotel de la ciudad donde esté alojado, con un coste extra para el cliente, por supuesto.
La mayoría de las veces el hombre presenta a la muchacha bajo la etiqueta de su "última conquista", cual si fueran amantes reales pero puede caer en la no poco común situación de que la escort sea conocida en el círculo o que se promueva para capturar un próximo cliente ya que las reglas del contrato en ocasiones no son suficientemente claras.
Vale aclarar que muchas de las escort que se encuentran actualmente en el mercado son estudiantes universitarias que aprovechan su tiempo libre para ganar un dinerillo extra, que por demás es excelentemente pagado: una hora tiene un coste de alrededor de 400 euros mientras que una noche se remonta a los 1700 euros.
A modo de ejemplo les facilito la dirección de un sitio español: Madrid Scorts
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