Si, no leyeron mal; no solo las féminas podemos ganar un Oscar en lo que a actuar orgasmos se refiere.
El hecho de que nos sorprenda este titular se debe a que a nivel social y fisiológico la eyaculación masculina y el orgasmo se encuentran erróneamente identificados. Para comprender cómo los hombres pueden fingir los orgasmos basta recordar los presupuestos del sexo tántrico donde se puede llegar al orgasmo sin que se evidencie la eyaculación.
Aclaremos conceptos: la eyaculación implica la emisión de semen mientras que el orgasmo es la percepción consciente del placer máximo durante la estimulación sexual. Entonces, ambas ideas andan juntas pero no revueltas, tanto es así que alrededor de un 3% de los hombres sufre de anorgasmia. Pero el porcentaje aumenta al 13% cuando se habla de fingir orgasmos.
¿Qué lleva al hombre a fingir? Un estudio colombiano realizado en 1 495 hombres entre los 40 y los 65 años asevera que las causas son muy variadas pero muchas coinciden con las que motivan a la mujer: el agotamiento y el deseo de terminar rápidamente el coito pero sin que su pareja se percate. Se le suman además: la depresión, la falta de deseo sexual, el estrés... y claro, sobre todo, no desean compartir con su compañera lo que consideran una falta de hombría, muchas veces por temor a lo que ellas puedan “pensar” sobre su masculinidad.
No obstante, no todas las causas de la actuación se encuentran en la mente, el 40% de los hombres que fingen el orgasmo presentan lo que se conoce como inhibición eyaculatoria mientras que en otros casos el problema se debe al consumo de Viagra que provoca algunas dificultades para lograr la eyaculación.
De esta manera, para no reconocer sus dificultades, el hombre finge haber llegado a la cúspide del placer cuando realmente ni siquiera ha logrado eyacular.
En fin, que la comunicación de pareja se presenta como un arma esencial para enfrentar las dificultades o miedos, tanto femeninos como masculinos.
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