Ir al contenido principal

La mujer: ¿pasiva por naturaleza?

Muchas son las creencias acerca del papel “pasivo” de la mujer en las relaciones amorosas y específicamente durante las relaciones sexuales: “la mujer no necesita tener orgasmos” “la mujer no debe asumir la iniciativa sexual” “si la mujer no tiene orgasmos, debe fingirlos para quedar bien ante el hombre”. Estas y otras creencias son algunos de los estereotipos con los que se han formado las mujeres a través de múltiples generaciones; pero… ¿hasta dónde son válidos estos criterios?

A pesar de resultar obsoleto o poco creíble que algunas personas consideren que la mujer no necesita satisfacción orgásmica, un gran número de culturas, y sobre todo las religiones de raíces judeo-cristianas desalientan la idea de que la mujer reciba placer durante la relación sexual; incluso algunos pueblos de África someten a sus mujeres a temprana edad a una extirpación del clítoris para evitar el orgasmo en su madurez.

Sin embargo, los estudios sexológicos y las nuevas tendencias sociales comprenden el acto sexual como un momento placentero donde, tanto el hombre como la mujer, tienen la posibilidad de ofrecer y recibir placer de su amante. Se considera entonces que el sexo es también para la mujer es una oportunidad para satisfacer su apetito sexual, planteándose por algunos especialistas que la abstinencia sexual y la carencia de orgasmos en las féminas pueden provocar sentimientos de frustración, insatisfacción sexual, resentimientos e ira contra el hombre, conflictos y en algunos casos, infidelidades o incluso la disolución de la pareja.

Otra de las creencias sociales más comunes sobre el papel de la mujer en la relación sexual se orienta a la pasividad que debe asumir en el acto sexual. Y es que muchos consideran que la mujer resulta “pasiva por naturaleza” y que debe esperar a que el hombre tome la iniciativa en la relación sexual.

Nada más errado que esto. Es normal que la mujer tome la iniciativa y sea creativa durante el galanteo, el juego y el propio acto sexual, pues la presencia de fantasías, comunicación y deseo sexual es algo innato tanto en el hombre como en la mujer. La mujer se ha transformado en pasiva como resultado de una educación antisexual que enfatiza en el papel paciente de la mujer en el acto sexual; sin embargo, las féminas tienen también deseos y necesidades como el hombre, así como el derecho a su expresión durante la relación sexual.

Otro estereotipo muy fuertemente ligado a esta idea, es la creencia de que la mujer en caso que no llegue al orgasmo debe fingirlo para satisfacer al hombre. ¿Por qué? Es muy frecuente que esto ocurra ante el temor de la mujer al disgusto, el desprecio o el abandono del hombre; sin embargo, es válido recordar que el orgasmo durante el acto sexual no debe ser un objetivo, por lo tanto fingirlo sólo ocasionará mayores problemas limitando el placer sexual a la consecución o no del mismo.

La farsa del orgasmo simulado hace más difícil la solución del problema, su tratamiento no radica precisamente en ésta alternativa si no en la comunicación abierta con la pareja, de manera que juntos puedan adoptar otras formas de disfrute sexual más profundas que satisfaga completamente las necesidades de la mujer.

Nada, que de falsas ideas hemos vivido hasta hoy, pero ahora tenemos nuevas perspectivas ¡empleémoslas!

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cómo llegar al orgasmo? Siete tips para las mujeres

Una vez que se pasan esos primeros encuentros y cae el telo de vergüenza, aparece una pregunta que desgraciadamente se está haciendo demasiado común en las consultas de sexualidad: “¿Cómo llego al orgasmo?”. Si bien el número de mujeres multiorgásmicas hoy casi duplica el precario 14% de la década del ’50; lo cierto es que aún existe un número considerable de féminas que anda en la búsqueda de su orgasmo. Los consejos que indican cómo llegar al orgasmo suele ser muy diversos, en ocasiones francamente contrapuestos. Existen algunos especialistas que abogan por eliminar la presión de buscar continuamente el orgasmo y simplemente disfrutar del encuentro sexual de manera relajada. Eliminar la tensión de la búsqueda en muchas ocasiones provoca fuertes sensaciones de placer que anteriormente se hallaban contrarrestadas por la presión mental y física. Al contrario, otros especialistas de la sexualidad afirman que al orgasmo solo se arriba si existe la firme convicción de lograrlo y se trab...

¿Cómo saber si le agrado? Los gestos delatadores de la comunicación no verbal

¿Le agradaré? ¿Podré lanzarme? ¿Será demasiado pronto?... Estas y otras tantas son las preguntas que se hacen cotidianamente hombres y mujeres cuando conocen a una persona en la cual están interesadas. Lo cierto es que esos primeros momentos en los cuales aún no te decides a confesar tus intenciones son particularmente tensionantes, sobre todo porque no sabes a ciencia cierta si serás bienvenido o te darás de bruces. Realmente no es tan difícil, basta aprender a leer adecuadamente las señales extraverbales aunque considero que cuando hablamos de comunicación extraverbal, podría decir sin temor a equivocarme, que todos sabemos más de lo que creemos. Somos comunicadores extraverbales expertos pero muchas veces no nos percatamos de ello. Acerquémonos a la práctica con un ejemplo: toda mujer sabe cómo corresponder a los requerimientos amorosos de un hombre que le resulta atractivo pero también sabe cómo frenar una relación no deseada o cómo alentar a la pareja potencial. A la misma vez...

El seguro médico en España y las enfermedades de transmisión sexual

Los datos sobre las enfermedades de transmisión sexual en España y, en sentido general en buena parte del mundo, son desalentadores. En el año 2012 un estudio realizado por el Instituto de Salud Carlos III sacó a la luz unos números alarmantes. Según este estudio, en la última década las personas afectadas por la  sífilis y la gonorrea han aumentado en un 300 y un 135%, respectivamente. Por otra parte, los índices de jóvenes que han dado positivo para el VIH también ha aumentado. De hecho, en los últimos cinco años se ha diagnosticado un 9,7% más de jóvenes con edades comprendidas entre los 13 y los 20 años. ¿Qué está pasando? Son muchos los especialistas que trabajan directamente con el colectivo de personas afectadas que piensan que todo cambió a partir de 1996, cuando apareció la famosa terapia con tres fármacos de alta eficacia. El hecho de que exista un tratamiento bastante eficaz para detener el avance de este problema de salud ha disminuido el mie...