En los últimos años han salido a la
luz nuevas investigaciones que relacionan una dieta sana y equilibrada y la
práctica de actividad física con una vida más sana y larga. En otras palabras,
si cuidamos lo que comemos y nos mantenemos en forma, evitaremos numerosas
enfermedades, tendremos una mejor calidad de vida y viviremos más.
Ahora otro estudio establece otra
conexión que muchos de nosotros ya intuíamos: una vida sana es sinónimo de más
sexo, mayor satisfacción con el mismo y una vida sexual más prolongada. Estos
resultados provienen de un estudio realizado en Estados Unidos que incluyó a
más de 6.000 personas con edades comprendidas entre los 25 y los 85 años.
Así se apreció que los hombres que
tienen una vida sana y gozan de buena salud son el doble de activos sexualmente
que aquellos que llevan una vida sedentaria, mantienen una dieta desequilibrada
y tienen mala salud. En el caso de las mujeres este porcentaje aumentaba al
60%.
Además, estas personas no solo tenían
una vida sexual más activa sino que también reportaban una mayor satisfacción
sexual, en comparación con aquellos que no se mantenían en forma. Por si fuera
poco, también se descubrió que el 80% de las personas que estaba bien
físicamente, se mantenían interesadas en el sexo y tenían ganas de explorar
nuevas cosas. No obstante, solo el 40% de las personas que tenían malos hábitos
de vida se mostraba interesada en el sexo.
Como colofón, los investigadores
encontraron que una vida sana le reportaba a los hombres una media de 5-7 años
de sexualidad activa y a las mujeres entre 3-6 años más, en comparación con
quienes habían asumido un estilo de vida inadecuado.
¿A qué se deben estos resultados?
En realidad, una dieta equilibrada, la
práctica de ejercicios físicos y el sexo conforman un círculo virtuoso que se
autoalimenta. Por ejemplo, cuando se practica deporte se generan una serie de
sustancias, conocidas como las hormonas de la felicidad, que mejoran nuestro
estado de ánimo, nos ayudan a relajarnos y potencian la sensación de bienestar.
Estos efectos positivos nos permiten mejorar la relación con la pareja y estar
más disponibles para el sexo.
Además, tampoco podemos olvidar que el
deporte y una alimentación adecuada favorecen una buena circulación, lo cual es
esencial para que el hombre mantenga la erección y en la mujer potencia el
orgasmo haciéndolo más placentero. Obviamente, estas personas se mantendrán más
interesadas en el sexo y estarán más abiertas a explorar nuevos derroteros
puesto que se sienten cómodas con la relación sexual.
¿Qué hacer?
En este punto me parece que la solución
es evidente: si quieres mantener una vida sexual activa y satisfactoria, lo
ideal es practicar deporte y apostar por una dieta equilibrada. En este
sentido, vale aclarar que hay algunos alimentos más sanos que otros y algunas
comidas que deberías evitar por completo.
En el sitio web de El Pozo nos brindan
una serie de consejos para llevar una vida sana. Se trata de artículos cortos
escritos en un lenguaje comprensible para todos gracias a los cuales no solo
podremos desmontar algunos mitos sobre la alimentación sino que también
aprenderemos cómo estructurar un desayuno saludable o cómo alimentarnos bien
durante el verano.
Fuente:
Lindau.
S. & Gavrilova. N. (2010) Sex, health, and years of sexually active life
gained due to good health: evidence from two US population based cross
sectional surveys of ageing. British Medical Journal; 340(7746): 580.

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